 |
Se llama marketing esencial, y es útil para un pequeño hotel pues puede situarlo en el mercado y distinguirlo de otros competidores.
Normalmente se cree que un gran hotel ofrece un amplio abanico de prestaciones mientras que el pequeño, por regla genera, ofrece posibilidades reducidas.
Pero hay que dejar de ver al pequeño hotel como la versión reducida de una gran cadena e incluso la legislación tiene que ser consciente de esta diferencia y dejar de imponer los mismos pasos burocráticos a un hotel de 300 habitaciones y a uno que cuenta con solo 20. |
El segmento de pequeños hoteles de lujo “crece a grandes pasos” en el mercado hotelero español. Esta es la opinión de Bernardo Cabot, director general de Luxury Lifestyle Hotels, quien considera que cada vez más el cliente busca sensaciones memorables en su lugar de alojamiento.
Para hablar de esta tendencia, el Centro de Turismo y Ocio del Instituto de Empresa de Madrid ha organizado la jornada “Hoteles pequeños y de lujo: ¿está cambiando el gusto de los clientes? La experiencia de Luxury Lifestyle Hotels & Resorts” y contará con Bernardo Cabot como principal ponente.
El cliente del pequeño hotel de lujo reduce su presupuesto para el viaje, pero no duda en invertir en la calidad del hotel como seguro para el disfrute de unas vacaciones cada vez más breves.
El directivo de Luxury Lifestyle Hotels considera que el auge de las low cost está ayudando a fomentar este negocio.
“Nuestro cliente tipo está acostumbrado a manejar internet y para él el vuelo en avión es sólo transporte y no aporta ningún valor añadido al viaje. Esto le permite ahorrar al máximo en el trayecto, mientras que no escatima en su alojamiento”.
“Creemos que este tipo de hoteles son una necesidad”, comenta Cabot, “ahora es muy fácil volar y reservar por lo que la gente puede ir donde quiere y no solo donde te lleven. Hay gente para la que encontrar un pequeño hotel de calidad de siete habitaciones en un rincón perdido es el ideal de vacaciones”.
Sobre si se trata de una oferta al alcance de muy pocos, Cabot argumenta que no se trata de algo exclusivo, sino de una garantía para encontrar un hotel que ofrece la mejor relación calidad-precio. “No hablamos de lujo ostentoso y clásico, sino de un entorno armonioso. Sofisticado, pero a la vez con una atmósfera tranquila”. |